top of page
Entradas destacadas

AGHANNA

  • 6 may 2019
  • 3 Min. de lectura

24 sirios en la oscuridad del espacio fueron necesarios hacer arder en el devenir, cada uno no menos importante que el primero ni el resto. 24 ceremonias fueron necesarias para otorgar a una entidad todas las dotes del encanto sensual que la belleza natural y la perspicacia de la intuición pudieran haber concedido a una mujer. Su nombre sería mejor enterrarlo en el lugar donde un momento su mirada y su voz se volvieron una dulce eufonía que conjuró el verbo del deseo e hizo arder un corazón. En donde ahora sólo hay cenizas sería mejor enterrar su nombre. Invocar una fuerza que no es posible controlar, mucho menos poseer, representa únicamente la cruel derrota y la autodestrucción. La desamparada razón es olvidada cruelmente por la voluntad, que pervertida se doblega en una danza de ferviente devoción, ardiendo en el delirio de los labios de un ídolo carnal. Ardiendo en la comisura de su altar que abre sus pétalos de flor recién nacida. Recién brotada del deseo, madura nació con el poder de los océanos en su mirada. El júbilo de la primavera la coronó con su belleza, y cada expresión, cada gentil movimiento se volvía un ritual para quien la observaba. Cruelmente inmolado al fuego de ese ardor no me quedo más que caer en el océano de lumbre en sus pupilas. Si en esta vida todo tiene un precio, la única manera de apreciar la belleza es con la propia muerte. Y me aniquilé espinado de deseo.

¿Pero como es que sus ojos pueden albergar tanto poder? ¿Acaso fue necesario su vida misma inmolar a altares aun más poderosos? El propio cosmos la bendijo con un conjuro cuando descalza se vio obligada a caminar sobre un camino maculado de miedo y pululante de las espinas del dolor. Sin embargo en su rostro vi una niña, una mujer y una deidad. Las golondrinas fecundaban el cielo y cantaban cuando ella sonreía, matizando el cielo con ecos de esperanza, pero en ese mismo cielo también el trueno aniquilaba vida. Impredecible la fuerza de sus ojos, se perdía en el delirio y se fundía con el horizonte. Qué tierras lejanas debió de haber pisado su gentil planta? Qué cruel misterio pudo haber profanado su arena, espinar su piel y macular su alma? Grandiosa pléyade que habitas en las pulsiones del caos, es que un segundo bastó para inocularme del tibio olor de tu dulce elixir e inmolarme al misterio de tu arca! Quise beber de tu licor y sangrar tu propia enfermedad, pero apoderado del conjuro de tus labios caí presa del vértigo. Quise evitar mi cruel miseria pretendiendo no ver. Puse precio a mi vista y herí mis párpados pero seguí viendo! Furioso, temeroso, espinado, bañado en el cebo de mi conmiseración huí cabalgando sobre un pueril delirio con la intención de no volver jamás la vista. Pero tu aroma era un perfume tan perfecto en la atmósfera que se volvió el oxígeno que quería tragar cual enfermo desesperado que en el paroxismo de su suplicio aclama la muerte! Mi razón no era más mía y volví mi rostro. Sin embargo había ido tan lejos, había entrado en laberintos tan oscuros que no supe cómo volver. Y por fin el acertijo terminó haciendo la locura cabalgar al jinete, y mi más grande temor se volvió mi cruel verdad y destino. Aniquilándome el olvido sentí el abandono del último palpitar de mi esperanza y mis nervios fueron exhumados de mi cuerpo. Ardiendo en el ocaso de mi propia creación, en la consumación de mi vida vi claramente entre el fuego danzar a la niña, la mujer y al ídolo en sus ojos. Mil aves llovieron del cielo cual lágrimas de infante y yacieron muertas mientras sus cuerpos se extinguían en mi campo, del que brotaron rojas rojas que bailaban al compás del viento y su canto. Curiosas cual semilla que impaciente resucita para extinguirse en su goce e inmolarse en su propio fuego para volverse absoluto y encarnar el ídolo, al que adoré con desmesurada admiración hasta volverme una braza y extinguirme en el eco de su voz.

Abrí los ojos y ahora te sigo contemplando en el oscuro firmamento, tal cual te conocí y lo seguiré haciendo; como un misterio.

2019.

 
 
 

Comentarios


Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
Síguenos
  • Instagram
bottom of page